LA INTELIGENCIA EMOCIONAL DE LA MUJER

Destacamos, Empresas, Felicidad en el trabajo, Liderazgo, Noticias

Desde que el mundo es mundo, la mujer ha jugado un papel fundamental en las sociedades culturales.

En las sociedades cazadoras y recolectoras, la mujer ha tenido siempre funciones en la planificación del grupo. En estas sociedades es muy difícil imaginarse que existieran los conceptos de machismo o feminismo. La relación entre hombres y mujeres se puede imaginar más pragmática en cuanto a diferencias físicas, psicológicas y, sobre todo, del entorno.

De hecho, en la cultura egipcia y mesopotámica la mujer tenía una alta representación social y formaba parte de cualquier esfera de la vida.

Fue a partir de la Grecia clásica que se comenzó a producir una invisibilidad histórica de la mujer. Incluso así, siempre ha estado presente, de una forma determinante, en grandes asuntos importantes de la historia, aunque no fuera la cara visible.

a

La Inteligencia Emocional de la mujer IO

a

No obstante, estas idas y venidas del papel de la mujer en las sociedades indican que los conceptos y las ideas son ‘constructos sociales‘, algo que alguien dijo una vez y esto se mantuvo en el tiempo. No hay más que observar las diferencias existentes en la actualidad en el rol de la mujer en diferentes países y culturas. Cada cultura construye su sociedad en torno a sus ‘mitos‘. El mito del s. XXI es que la mujer ocupe su lugar en la sociedad y construyéndolo estamos hoy por hoy.

a

Las diferencias entre hombres y mujeres en el trabajo…

La evolución del trabajo ha marcado que las diferencias entre las habilidades requeridas para un puesto se vayan difuminando entre los hombres y mujeres. La evolución de la tecnología está provocando que trabajos rutinarios y para los que antaño había que utilizar mucha fuerza están siendo realizados, en cada vez mayor medida, por máquinas.

El trabajo humano se ha convertido en más intelectual, un terreno donde la diferencia entre hombres y mujeres queda más diluida.

Si bien en el cerebro humano existen diferencias morfológicas (de tamaño, de peso, hormonales…), numerosas investigaciones apuntan a que estas diferencias tienen que ver con la composición fisiológica de ambos sexos y no tanto con el funcionamiento del cerebro a nivel neuronal. Es cierto también que estas diferencias se generan en el momento prenatal, cuando el sexo se inclina hacia el masculino o el femenino y donde las hormonas juegan un papel crucial en la composición del cuerpo y del cerebro del bebé. Pero la ciencia también demuestra, en la actualidad, que no existen diferencias a nivel de procesamiento, puesto que, gracias a la neuroplasticidad, se pueden desarrollar todo tipo de capacidades y habilidades, tanto en un sexo, como en otro.

Las mayores diferencias se producen en torno a la cultura porque de las mujeres se esperan una serie de cosas, diferentes de las que se esperan de los hombres. De las mujeres se espera que sean, por ejemplo, más empáticas. Y, sin embargo, se ha demostrado ampliamente que los hombres pueden desarrollar también la capacidad de la empatía. De los hombres se espera que sean más organizados y con mayor capacidad de planificación, pero se ha demostrado ampliamente que las mujeres pueden ser igual de organizadas que los hombre y con la misma capacidad de planificación. De las mujeres se espera que tengan una conducta prosocial mayor. Y, sin embargo, existen numerosos hombres con esa capacidad prosocial.

Pero estas diferencias culturales pueden ser (y de hecho lo son) complementarias y esto implica que no suponen ninguna diferencia en cuanto a, por ejemplo, el salario que a percibir por la realización de un trabajo.

a

La plena igualdad de género en el mundo.

Como se puede observar en el gráfico preparado por Statista, de los 194 países reconocidos en el mundo en el año 2020, tan sólo 10 de ellos poseen una igualdad plena entre hombres y mujeres.

Statista Igualdad Plena IOEl mundo occidental gana por goleada en cuanto a los aspectos de igualdad de género, quedando España a las puertas de esa igualdad plena que luchamos por conseguir.

En Latinoamérica también se están realizando grandes avances con respecto a este tema, fundamentalmente por la unión de muchas mujeres que están luchando por un mundo mejor para sus generaciones venideras.

A la luz de estos datos, queda aún mucho camino por recorrer, puesto que tan sólo un escaso 5% de la población mundial posee igualdad plena en el país en donde vive.

Los países donde menos igualdad existe corresponden a lugares donde las creencias culturales todavía acorralan a la mujer. Estos son los paradigmas que se deben romper para contribuir a una sociedad más justa y más igualitaria.

En sociedades tan complejas como las que existen en la época actual, conformadas por grandes cantidades de personas, se hace necesaria la creación de normas que fomenten la igualdad y que permitan construir sociedades más sanas y más equilibradas emocionalmente.

a

La igualdad en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Tan importante es la igualdad en nuestra época actual que la Agenda 2030 marca la igualdad de género como el quinto objetivo de desarrollo sostenible.

En esta agenda están incluidos todos los agentes sociales, entre ellos la empresa privada. Toda empresa que desee trabajar en pro de la Agenda 2030 tendrá que elaborar acciones encaminadas al cumplimiento de los objetivos. Y este tema es de suma importancia, porque la concienciación de todos para impulsar los cambios tan importantes que prevé la Agenda provoca que sea mucho más sencilla su consecución.

Si todas las empresas del mundo contemplan en su horizonte el cumplimiento de los 17 ODS será más sencillo que la sociedad cambie hacia una sociedad más justa y más humana que permita afrontar los excepcionales retos a los que se va a tener que enfrentar la humanidad en su conjunto en las próximas décadas.

a

a

¿Qué aporta una mujer a una organización?

Aunque no existan diferencias biológicas entre los cerebros de hombres y mujeres, sí siguen existiendo a día de hoy diferencias culturales. Diferencias que pueden ser muy bien aprovechadas por las organizaciones para contar con mujeres en su equipo.

Una de las aportaciones más importantes de la mujer en el terreno laboral y, sobre todo, en el liderazgo es la empatía. Por cuestiones culturales, a las mujeres se les ha asignado una mayor conducta prosocial (como se comentaba anteriormente) o mayor capacidad de escuchar y entender a otras personas. En las empresas actuales el desarrollo de esta habilidad es fundamental, puesto que se requiere entender al equipo para conseguir lo mejor de él. Las órdenes cada vez funcionan menos en los contextos profesionales y las nuevas generaciones vienen con un abanico muy amplio de motivaciones que deberán ser entendidas por sus superiores para conseguir que lo den todo, que aporten su talento al completo al conjunto de la organización.

La inteligencia emocional es otro capítulo especialmente importante para gestionar adecuadamente la emocionalidad de los equipos. Es el mayor reto que nos encontramos al comenzar a trabajar en diferentes organizaciones: la gestión de las actitudes y las emociones de todos los miembros de un equipo. De nuevo por una cuestión cultural, las mujeres son más capaces de manifestar abiertamente sus emociones. Por tanto, una mujer que haya aprendido a gestionar adecuadamente sus emociones para que potencien sus actitudes, en lugar de limitarlas, será un perfil importante para una empresa y para la dirección de equipos en esa organización.

a

Sólo aprendiendo a gestionar las propias emociones se puede guiar a los demás en su gestión emocional.

aa

La mujer tiene mucho que aportar en la sociedad actual, tal y como siempre lo ha hecho. Las mujeres tienen mucho que aprender de los hombres, al igual que los hombres de las mujeres. Y en esa evolución de aprendizaje, respeto y admiración mutuos es donde surge la complicidad necesaria para la adecuada colaboración que requiere el trabajo en equipo.

¿Te ha gustado? ¡No dudes en dejarnos tus comentarios en este post!

#52SemanasInteligenciaEmocional

 

Escrito por Carolina Hernández

Bienestar en la empresa, cultura y comunicación. Son mis tres pasiones y los aspectos con los que trabajo en diferentes organizaciones en forma de consultoría o de formación. Soy antropóloga en proceso y todo lo que tiene que ver con el desarrollo de las sociedades es mi hábitat natural. Creo en el poder de transformación de las personas. Creo en el poder de transformación de la sociedad a través de la transformación de las organizaciones.

Web: http://www.carolinahernandezcoaching.es

2 Comments

  • Gracias Carolina por la visiblizacion en este articulo, de las mujeres y sus acciones positivas. Con lo dicho dejas muy claro nuestro aporte de valor en la sociedad y junto a ello la potencia que llevamos dentro para seguir escalando. Un gran abrazo. 🌹

    • admin dice:

      Muchas gracias por tu comentario Shirly Sánchez. Tenemos muchas cosas por las que trabajar y buscar modelos de convivencia positivos para todos. ¡Feliz día!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *